El velatorio de Alberto está rodeado de un aire de misterio, solo dos personas han acudido a despedirle. La armonía de los presentes se ve interrumpida con la llegada de un peculiar encargado que no logra quitarse algo de la cabeza.
El velatorio de Alberto está rodeado de un aire de misterio, solo dos personas han acudido a despedirle. La armonía de los presentes se ve interrumpida con la llegada de un peculiar encargado que no logra quitarse algo de la cabeza.